La Independencia de los Estados Unidos

La independencia de los Estados Unidos fue el proceso por el cual los colonos ingleses asentados en América del Norte decidieron cortar sus relaciones con Inglaterra y, así, conseguir su propio autogobierno.

Este artículo pertenece a la Edad Moderna

 

Las trece colonias

Mientras que América del Sur estaba siendo conquistada por españoles y portugueses, en el norte eran los franceses y los ingleses los que se disputaban el territorio, hasta que en 1763 se firmó el Tratado de París.

Este tratado ponía fin a la Guerra de los Siete Años entre Francia e Inglaterra y dejaba a los ingleses como únicos colonizadores en América del Norte. Los colonos franceses se trasladaron a la provincia de Quebec, actualmente en Canadá y donde se sigue hablando el francés.

La América inglesa estaba conformada por 13 colonias. Comenzando por el sur, Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Virginia, Maryland, Delaware, Pennsylvania, Nueva Jersey, Nueva York, Connecticut, Rhode Island, Massachussetts y New Hampshire.

Estas colonias estaban todas en la costa atlántica y fueron progresivamente extendiendo su territorio hacia el interior luchando contra los indígenas. La principal actividad que se practicaba allí era la agricultura de productos coloniales como el café o el algodón, que no existían en Europa, para comerciar con Inglaterra.

A pesar de que existía bastante libertad, pues cada colonia elegía a sus propias asambleas, Inglaterra ejercía su control mediante la figura de los gobernadores. Cada colonia tenía su propio gobernador, quien era elegido desde Inglatera y dirigía la colonia junto a la asamblea.

 

Causas de la independencia de los Estados Unidos

La población de América del Norte era bastante diferente a la de Europa en aquellos tiempos. La sociedad era más igualitaria y más culta, pues las ideas de la Ilustración estaban muy difundidas.

Desde hacía tiempo, los colonos ingleses reclamaban tener representación en el Parlamento inglés, ya que todas las decisiones importantes que tenían que ver con las colonias se tomaban desde Inglaterra sin ni siquiera consultarles a ellos.

Sin embargo, toda esta situación empeoró cuando Inglaterra estableció una serie de impuestos en las colonias para poder financiar los costes de la guerra, entre ellos el impuesto sobre el papel y los documentos.

 

La Declaración de Independencia

Los colonos respondieron con movilizaciones y con algunos actos violentos, como el motín del té, cuando tiraron al mar todo el cargamento de té de tres barcos que estaban en el puerto de Boston.

En el Congreso de 1774, al que acudieron, entre otros, George Washington, John Adams y Benjamin Franklin, se decidió romper toda conexión con Inglaterra. El rey inglés los acusó de rebeldes y, al año siguiente, comenzaron los primeros enfrentamientos entre las tropas del rey y los insurrectos, comandados por George Washington.

En 1776, en el Congreso de Filadelfia se aprobó la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, redactada por Thomas Jefferson.

Se presenta la Declaración de Independencia ante los demás delegados

 

La guerra de la Independencia

Al comienzo de esta guerra, que duró seis años, las tropas ingleses partían con ventaja, pues los colonos habían formado un ejército popular y con poca experiencia.

Sin embargo, con el paso del tiempo, esta ventaja inicial se fue diluyendo. Los ingleses tenían que cruzar todo el Atlántico para mandar suministros y refuerzos, y además, tenían que defender una longitud de costa inmensa. Tampoco podían contar con la mayoría de la población, que era favorable a la independencia.

La estrategia de los colonos fue evitar la guerra en campo abierto y basar esta contienda en pequeñas escaramuzas en los bosques de la zona sur. La batalla de Saratoga, la primera victoria importante sobre los ingleses, marcó un punto de inflexión en la guerra.

A partir de ese triunfo, los colonos recibieron la ayuda de Francia, que declaró la guerra a Inglatera, y de España, que buscaba recuperar Menorca y Gibraltar. Con la ayuda de estas dos naciones, el ejército colonial venció en la batalla de Yorktown, que prácticamente certificó la independencia norteamericana. Los partidarios de la paz comenzaron a tomar fuerza en el Parlamento inglés.

En 1783 se firmó el Tratado de Versalles, por el que Inglaterra reconocía la independencia de los Estados Unidos. Francia recibió algunos territorios y España, Menorca y Florida, aunque no Gibraltar.

 

La Constitución de los Estados Unidos

Unos años más tarde, en 1787, se aprobó la Constitución de los Estados Unidos, que actualmente sigue en vigor, aunque con algunas enmiendas. Esta Constitución establecía un régimen republicano y un Estado federal formado por trece estados.

Inspirada en las ideas ilustradas, se recogía la división de poderes:

  • El ejecutivo, liderado por un presidente elegido cada cuatro años,
  • El legislativo, formado por dos cámaras, la Cámara de los Representantes y el Senado
  • El judicial, independiente a los otros dos.

Los primeros presidentes fueron los líderes de este proceso de independencia: George Washington, John Adams y Thomas Jefferson.

 

Consecuencias de la independencia de los Estados Unidos

Este acontecimiento es uno de los más importantes, pues es el inicio de un país que va a dominar la época contemporánea y se va a convertir en una potencia mundial. Además, su independencia inspirará a las colonias de América del Sur.

Curioso es el caso de España, que a pesar de contar con grandes territorios americanos bajo su dominio apoyó la independencia de los Estados Unidos. Un apoyo, que al poco tiempo, se le volverá en su contra.

Por último, y a pesar de que la Constitución de los Estados Unidos establecía un sufragio censitario, limitado a hombres terratenientes y de raza blanca, significó sin duda un gran avance en los derechos del pueblo y en la puesta en práctica de las ideas de la Ilustración. De hecho, sirvió como ejemplo a otras constituciones, como a la Constitución española de 1812.

 

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