El Imperio Islámico

El Imperio Islámico se desarrolló entre el siglo VII y el siglo XIII. En la península arábiga apareció una nueva religión monoteísta, el Islam, que se extendió rápidamente. Fue un periodo de gran prosperidad cultural en oposición a la época medieval europea.

Este artículo pertenece a la Edad Media

 

La península Arábiga antes del Islam

La principal característica de esta península es que es un lugar desértico. La agricultura y la ganadería solo se pueden practicar en lugares cercanos a la costa o a los oasis. Por eso los habitantes de esta península eran beduinos, es decir, nómadas que se dedican al pastoreo de cabras y camellos.

Todas estas tribus nómadas no formaban un país, sino que, en muchos casos, estaban enfrentadas entre ellas. Cada una rendía culto a sus propios dioses. Lo curioso es que en la ciudad de la Meca se encontraba una piedra negra, situada en la Kaaba, que era venerada por la mayoría de estas tribus.

La Kaaba. Dentro ella se encuentra la piedra negra

 

Mahoma

Mahoma nació en el año 570 en la ciudad de la Meca. Trabajó como comerciante, recorriendo toda la península arábiga y regiones cercanas, lo que le permitió conocer y estudiar el judaísmo y el cristianismo. La influencia de estas religiones se nota, por ejemplo, en el monoteísmo de su nueva religión. En el año 610 comienza a predicar el Islam.

Los habitantes de la Meca no estaban de acuerdo con lo que decía Mahoma, y en el año 622 tiene que huir a la ciudad de Yatreb, posteriormente conocida como Medina. Esta huida se conoce como la Hégira, y marca el inicio del calendario árabe. Tras unos años allí, consigue formar su propio ejército y en el año 630 se hace con el control de la Meca.

Tan solo dos años más tarde, muere en Medina. Sin embargo, gran parte de la península arábiga ya se había unido en esta nueva religión.

 

El Islam

El Islam es una religión monoteísta, que rinde culto a un único dios, Alá. Su profeta es Mahoma y a sus seguidores se les conoce como musulmanes.

La tradición dice que el arcángel Gabriel le transmitió la palabra de Alá a Mahoma a partir de sus 40 años. Todos estas revelaciones están escritas en el libro sagrado de los musulmanes, el Corán. Ahí se encuentran los dogmas de esta religión y la base del derecho islámico.

Los cinco pilares de la fe musulmana son:

  • Orar cinco vences al día.
  • Dar limosna a los necesitados.
  • Ayunar durante el mes de Ramadán.
  • Peregrinar a la Meca, al menos una vez en la vida.
  • Combatir a los infieles mediante la Guerra Santa.

Además, se establecen otras prohibiciones como comer carne de cerdo, tomar alcohol, participar en juegos de azar y la representación de Alá en imágenes.

 

El Islam después de Mahoma

Tras la muerte de Mahoma, el pueblo árabe consiguió una gran expansión militar, mediante la Guerra Santa, durante los siglos VII y VIII.

La dirección del Islam quedó en manos de los califas, que eran los sucesores de Mahoma. Al principio estos califas se eligieron entre los parientes del profeta. Ellos formaron la dinastía ortodoxa. La capital del imperio se estableció en Medina y conquistaron Egipto, Mesopotamia, Siria, Palestina, Armenia y el Asia Menor.

En el año 661, otra familia se apoderó del Imperio Islámico y convirtió el cargo de califa en hereditario. Comenzó la dinastía de los Omeya. Esta familia trasladó la capital a Damasco, en Siria. Con respecto a la expansión del Islam, conquistaron Marruecos y la península Ibérica por el oeste y continuaron sus avances por el este.

La familia de los Abasidas asesinaron a los omeyas y se hicieron con el control del Imperio Islámico. Tan solo sobrevivió Abderramán, que huyó a la península Ibérica y fundó el Califato de Córdoba. La capital del imperio se trasladó a Bagdad, en Irak.

A partir del siglo X, el Imperio perdió poder debido a los continuos ataques de otros pueblos, como los turcos, y por la fragmentación del territorio, que quedó dividido de la siguiente manera:

  • El Califato de Oriente, con capital en Bagdad.
  • El Califato del Cario.
  • El Califato de Córdoba.

 

Organización del Imperio Islámico

El encargado de dirigir tan extenso territorio era el califa, considerada sucesor de Mahoma y representante de Alá. Tiene total control tanto en el aspecto político como en el aspecto religioso. Durante la dinastía ortodoxa este cargo era electivo, sin embargo los omeyas lo convirtieron en un puesto hereditario.

Los musulmanes se regían por el Corán. Las principales autoridades, aparte del califa, fueron:

  • Los visires o ministros del califa.
  • Los emires, la autoridad civil, y con el tiempo militar, que gobernaban en las provincias.
  • Los cadíes, jueces de las diferentes ciudades.

Al contrario que estaba ocurriendo en la Europa occidental, en el Imperio islámico las ciudades alcanzaron un gran desarrollo. Se organizaban en torno a la mezquita y al zoco o mercado de la ciudad.

El comercio fue una actividad muy desarrollada por los árabes y que les permitían mantener el vínculo entre un territorio tan grande. Controlaban el Mediterráneo y las principales rutas terrestres en África y Asia. Entre los productos con los que comerciaban estaban las especias, la seda, el oro, el marfil…

Y aunque parezca increíble, la principal actividad fue la agricultura, especialmente en una tierra tan fértil como la península Ibérica, donde introdujeron nuevas técnicas como las acequias, las norias y las fuentes y nuevos cultivos como el algodón y la caña de azúcar, que les permitió aumentar la productividad de forma notable.

 

La cultura árabe

Los arábes conformaron una cultura con aportes de los pueblos conquistados. Así, la cultura árabe tiene influencias romanas y helenísticas (de la conquista de algunos territorios del Imperio Bizantino) y valores orientales (de los persas principalmente, y de los chinos).

Aunque aceptaron tomar parte de la cultura de otros pueblos, impusieron el árabe como lengua en todo el territorio conquistado. De esta forma, se tradujeron clásicos griegos y romanos, que posteriormente llegaron a los europeos con los grandes aporte que hicieron los árabes.

Estos aportes fueron en muy diversos campos:

  • En matemáticas, se introdujo el número cero y el álgebra.
  • En medicina, se consiguió un gran avance gracias a libros con ilustraciones del cuerpo humano
  • Comenzó la alquimia, con el descubrimiento del alcohol y del ácido sulfúrico, que daría lugar posteriormente a la química.
  • En filosofía, Averroes difundió el pensamiento de Aristóteles.

La astronomía y la geografía también fueron campos de grandes avances. Además, gracias a los árabes, los europeos pudieron conocer inventos chinos como la pólvora, el papel o la brújula.

 

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