La Edad de los Metales

La Edad de los Metales es un periodo prehistórico, posterior al Neolítico, que se caracteriza por el uso del metal como elemento principal en la fabricación de utensilios y armas. Se divide en tres etapas.

Este artículo pertenece a la Prehistoria

 

Etapas de la Edad de los Metales

 

Edad del Cobre

Al parecer, la Edad de los Metales comenzó en la península de Anatolia, y de allí, se expandió a Egipto y Mesopotamia.

El bronce es uno de los metales más fáciles de conseguir, pues se encuentra en estado puro en la superficie de la Tierra, por lo que es lógico que la metalurgia del cobre fuese la primera que se inició. Realmente no se sabe a ciencia cierta cómo se descubrió, puede que fuese por pura casualidad.

Al principio simplemente se martilleaba en caliente el cobre en estado puro. Más adelante, se extraía de diferente minerales mediante la fundición de estos en un horno a altas temperaturas. Estos minerales se conseguían en las minas, dando inicio así a la minería.

El cobre es un metal blando y débil, por lo que su principal uso fue para joyería y adornos. La mayoría de las herramientas seguían siendo de piedra, que es más dura que el cobre. Por esta razón, a esta etapa también se le llama Calcolítico (calco, de bronce, y lithos, de piedra)

 

Edad del Bronce

El bronce es una aleación de cobre y estaño en la siguiente proporción: 90% de cobre y 10% de estaño. Esta mezcla produce un metal nuevo, con mejores propiedades que sus dos componentes. Es más duro y es más fácil de trabajar con él.

El uso del bronce implica la obtención de estaño. Por este motivo, se inicia una importante ruta comercial por el Mediterráneo en busca de este metal, que ayudará a transmitir las innovaciones tecnológicas por Europa.

El bronce se usaba fundamentalmente en la fabricación de armas y de elementos religiosos. Aparece la espada, que representaba una gran ventaja frente a otras armas de piedra. Además, el hecho de poseer una espada te distinguía socialmente, pues no eres un simple campesino, sino un guerrero o un jefe. Con respecto a los objetos religiosos destacan anillos, collares, diademas y diferentes estatuillas.

Durante la mayor parte de esta etapa no se utilizaba el bronce con fines agrícolas. Fue al final de este periodo cuando se empezó a utilizar diferentes útiles para mejorar el trabajo en el campo. Estos primeros utensilios imitaban la forma de los utensilios de piedra.

Capa de oro de Mold
 

Edad del Hierro

La metalurgia del hierro requería unos conocimientos y un procedimiento totalmente diferentes a la del bronce. Los primeros en descubrirlos fueron los hititas, en la península de Anatolia, que guardaron este secreto celosamente. Cuando el Imperio Hitita cayó en el año 1200 a.C., esta tecnología se difundió por otros lugares.

El hierro cuenta con dos ventajas con respecto al metal usado anteriormente, el bronce. La primera es que casi todos los lugares cuentan con minerales de hierro mientras que para conseguir bronce y estaño, en algunas ocasiones, tenías que realizar una importante y lejana búsqueda. La segunda es que el hierro es más fuerte, una propiedad muy interesante en el campo de batalla.

Al contrario que el bronce, que se utilizó como símbolo de poder, el hierro ayudó a mejorar las condiciones de trabajo y de vida de los pueblos. El uso fundamental del hierro fue en aplicaciones agrícolas y en armamento. Para los objetos de carácter religioso se siguió utilizando el bronce.

 

Características de la Edad de los Metales

Durante este periodo se producen dos importantes innovaciones en las comunicaciones, que ayudaron al desarrollo del comercio. Se inventa la rueda, que fue la base del carro tirado por bueyes, utilizado para el transporte de personas y mercancías. Y en el transporte marítimo, se comienza a incluir la vela en las embarcaciones, de forma que se aprovecha la fuerza del viento.

El medio de vida siguió siendo la agricultura y la ganadería. La artesanía tuvo una gran importancia a la hora de fundir los metales y darles forma. La cerámica destacó notablemente, de hecho un tipo de vasija dio el nombre a una cultura que se expandió por diferentes regiones de Europa, la cultura del vaso campaniforme.

La mayoría de las personas de esta época solía vivir en poblados. Estos poblados estaban formados por casas rectangulares o circulares construidos de adobe, piedra o madera. Además, solían estar fortificados, lo que hace darnos cuenta de la importancia que estaba tomado la guerra entre los distintos pueblos.

 

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