El descubrimiento de América

El descubrimiento de América, por parte de Cristóbal Colón en el año 1492, puso en contacto a dos continentes que habían permanecido aislados desde épocas prehistóricas.

Este artículo pertenece a la Edad Moderna

 

Cristóbal Colón

Cristóbal Colón nació en el año 1451, posiblemente en alguna ciudad italiana, aunque no se sabe con certeza. Colón trabajó como comerciante marítimo y se estableció en Lisboa, capital de Portugal.

Allí mostró un gran interés por la cartografía, aprendiendo de forma autodidacta gracias a libros clásicos, que defendían que la Tierra era esférica, como Ptolomeo. Además, unos errores en los cálculos sobre el diámetro de la Tierra hicieron que el resultado fuera mucho más pequeño del real. Por lo que, Colón pensaba que el océano Atlántico no era muy grande.

La idea de Colón era navegar desde Europa hacia el oeste, de forma que al cabo de poco tiempo llegaría al continente asiático. Él no era el único que pensaba esto, pero sí estaba decidido a ser el primero en poner en práctica esta arriesgada apuesta.

 

El contexto histórico de Colón

El comercio con países asiáticos como la India, Japón y China era muy lucrativo para la burguesía europea. Hasta ahora, el Imperio Bizantino se había encargado de ser un nexo entre continentes, pero en el año 1453 cayó en manos de los turcos. Encontrar nuevas vías de comercio con las Indias se convirtió en una prioridad.

Buscando rutas alternativas, el reino de Castilla descubrió las Islas Canarias y comenzó la conquista de estas. Sin embargo, estaban demasiado ocupados en expulsar a los musulmanes de la Península. Era Portugal quien llevaba ventaja en este terreno. Su plan era bordear el continente Africano y cruzar el océano Índico para llegar a Asia. Finalmente lo consiguió la expedición encabezada por Vasco de Gama en el año 1498.

Colón presentó sus ideas ante la Corona de Portugal, pero estos no se mostraron convencidos. Ya llevaban bastante progreso en la ruta que bordeaba la costa de África y, además, el plan de Colón implicaba comenzar la expedición en las Islas Canarias, lo que supondría compartir el éxito y los beneficios, en caso de que los hubiera, con la corona de Castilla.

La siguiente opción de este emprendedor fue la Corona de Castilla, gobernada por Isabel la Católica. Isabel I sí mostró mayor interés, pues los portugueses le llevaban años de ventaja. Sin embargo, Colón tuvo que esperar unos años hasta que finalmente expulsaron a los musulmanes de la península.

Tras varias conversaciones, ambos acordaron las Capitulaciones de Santa Fe, por las que, en caso de descubrir algo, Colón se convertiría en virrey de los territorios descubiertos y recibiría la décima parte de los beneficios obtenidos.

Los viajes de Colón

  • Primer viaje (3 de agosto de 1492 – 15 de marzo de 1493)

El 3 de agosto de 1492 partió de Palos de la Frontera, Huelva, una expedición encabezada por Cristóbal Colón y que estaba formada por tres calaberas: la Pinta, la Niña y la Santa María. Primero se dirigieron hacia Canarias y de ahí, hacia el oeste.

Tras un mes de navegación, el 12 de octubre de 1492, el marinero Rodrigo de Triana avistó tierra. Habían llegado a la isla de Guanahaní, en las Bahamas. Fue bautizada con el nombre de San Salvador. También descubrió las islas de Cuba y la Española, entre otras. En esta última construyó el primer asentamiento español en América con los restos del naufragio de la Santa María.

Convencido de que había llegado a tierras asiáticas y dejando a una guarnición en el asentamiento de la Española, volvió a España en el año 1493.

  • Segundo viaje (25 de septiembre de 1493 – 11 de junio de 1496)

Tras haber descubierto una nueva ruta hacia Asia, la prioridad era dejar muestras de la presencia española, pues los portugueses también querían aprovecharse de este descubrimiento.

A comienzos de noviembre de 1493 Colón, esta vez al mando de una flota de diecisiete naves, ya avistaba de nuevo tierra del Nuevo Continente. A esta isla la llamó la Deseada. Siguiendo hacia el norte, descubrió la isla de Puerto Rico y llegó de nuevo a la Española.

Allí se llevó una gran decepción, pues el asentamiento que construyó en el primer viaje había sido destruido por las tribus nativas y todos sus marineros estaban muertos. Aún así, estableció contacto con el líder de los nativos y decidió construir un nuevo fuerte en un lugar más resguardado, pues había visto que la isla era una gran mina de oro.

Antes de volver a España, continuó su expedición hacia el norte y descubrió las islas Juana y Santiago, que hoy en día son Cuba y Jamaica.

  • Tercer viaje (30 de mayo de 1498 – 25 de noviembre de 1500)

Una nueva expedición, ya con el claro objetivo de conquistar el mayor territorio posible y de reunir riquezas, partió hacia el Nuevo Mundo en 1498.

A finales de julio de ese año llegó a la isla Trinidad, y de allí al golfo de Paria, la primera vez que llegaba a tierra firme, pues hasta entonces solo había desembarcado en islas. Tras descubrir varias islas más regresó a la Española.

Allí comprobó cómo los españoles asentados en la isla se habían sublevado, pues no habían encontrado ni grandes riquezas ni la ruta asiática que le habían prometido. En España los reyes también estaban desesperados, pues habían invertido mucho dinero ya en los tres viajes. Por este motivo mandaron a un juez a la Española, que le ordenó a Colón volver encadenado a España.

Una vez en la península, la reina Isabel le liberó, pero a cambio de renunciar a su derecho de gobernador del nuevo territorio.

  • Cuarto viaje – (3 de abril de 1502 – 7 de noviembre de 1504)

A pesar de perder el prestigio que tenía, Colón consiguió reunir lo necesario para una cuarta expedición al Nuevo Mundo, esta vez con la prohibición de pisar la Española y con el objetivo de buscar un estrecho entre las islas ya descubiertas que llegara a las Indias, pues estaba claro que aún no habían llegado.

Tras explorar nuevos territorios en la costa del continente americano, una serie de hechos se unieron para marcar el rumbo de esta expedición. Las fuertes tormentas, la hostilidad de algunos nativos y la gota que padecía Colón impidieron que lograra su objetivo inicial.

Finalmente, dos años después de su llegada a España, Colón murió totalmente convencido de haber encontrado una nueva ruta hacia las Indias.

 

Consecuencias del descubrimiento de América

En el año 1499 la Corona de España decidió quitarle a Colón el monopolio exclusivo de los viajes al Nuevo Mundo, lo que permitió que muchos otros navegantes lideraran expediciones para seguir conquistando nuevos territorios en nombre de los reyes españoles. Estas expediciones se conocen como viajes menores.

Gracias a esos viajes, el navegante Amerigo Vespucci publicó un libro en el que afirmaba que el Nuevo Mundo no eran las Indias, sino un nuevo continte. En su honor, el nuevo continente se llamó América.

El descubrimiento de América no tuvo muchos beneficios para sus nativos, que vieron cómo los conquistadores imponían sus lenguas y su cultura. Uno de los mayores objetivos de los españoles era convertir al cristianismo a los indígenas. Además, su población se vio gravemente reducida, pues sus cuerpos no estaban preparados para las enfermedades transmitidas por los europeos.

En cambio, los europeos, gracias a su poderío militar, consiguieron formar grandes Imperios y conquistar casi todo el territorio americano. Las minas de oro y de plata americanas permitieron abastecer los excesos de las monarquías europeas, entre ellas, la española, que así pudo costear tantas guerras.

La alimentación europea también se vio claramente favorecida al descubrir nuevos alimentos que, en la actualidad, representan la base de nuestra alimentación como el maíz, la batata, la calabaza, el tomate, el chocolate, los cacahuetes, la vainilla, los ajíes, los aguacates, la patata, además del tabaco.

 

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