El Congreso de Viena

El Congreso de Viena fue un encuentro entre los embajadores de las principales potencias europeas para decidir conjuntamente el futuro de Europa tras una época muy convulsa, la Revolución Francesa y el Imperio Napoleónico.

El Congreso de Viena pertenece a la Edad Moderna

 

Objetivos del Congreso de Viena

El Congreso de Viena duró aproximadamente un año y se firmó el 9 de junio de 1815. Se basaba en relaciones bilaterales, y no en grandes reuniones grupales. Estas conversaciones tenían lugar en cenas o galas, donde los delegados podían hablar de manera informal, para más tarde concretar los acuerdos pactados.

Los países que contaban con mayor fuerza en las negociaciones fueron los que vencieron al Imperio Napoleónico: Inglaterra, Austria, Prusia y Rusia. A pesar de que la intención inicial era no contar con Francia, la habilidad diplomática de su embajador influyó en las conversaciones.

Otros países con apenas importancia fueron Portugal, España o Suecia. La exclusión de España de la toma de decisiones importantes marca el declive de la importancia que llegó a tener este país durante el siglo XVI, tras el descubrimiento de América.

Los dos principales objetivos del Congreso de Viena fueron:

  • Asegurar el poder de los monarcas absolutistas

La autoridad del absolutismo se había visto cuestionada. El pueblo francés guillotinó a su rey Luis XVI, y a cualquiera de los demás reyes le podría pasar lo mismo. Por ello se instó a todos los reyes a acabar con cualquier atisbo de liberalismo que pusiera en peligro su puesto. Solo mediante una defensa conjunta de la monarquía podrían impedir que las ideas de la Revolución Francesa se expandieran, y por lo tanto, mantener su puesto.

  • Garantizar la paz en el continente

La intención era volver a la situación anterior a la Revolución Francesa. No solo para recuperar las fronteras de entonces, sino también para establecer un equilibrio de poder. Las principales potencias europeas pensaban que el éxito de Napoleón se debió principalmente a que acumuló muchos recursos tanto materiales como humanos. Gracias al equilibrio de poder se evitarían enfrentamientos similares a tan gran escala.

 

Consecuencias del Congreso de Viena

  • Rusia anexiona Finlandia y la mayor parte de Polonia.
  • Austria recupera la región de los Balcanes.
  • Prusia se queda con parte de Polonia, Sajonia y Westfalia.
  • Los principados alemanes, tras la disolución del Sacro Imperio Romano-Germánico en 1806, forman la Confederación Alemana, divididos en 39 estados y controlados por Austria y Prusia.
  • El reino de Nápoles anexiona la isla de Sicilia.
  • Francia vuelve a las fronteras de 1792.
  • Inglaterra se hace con varias islas, como la isla de Malta, que le permiten controlar las rutas marítimas del Atlántico, del Mediterráneo y del Índico.
  • Dinamarca pierde a Noruega, que pasa a estar bajo el control de Suecia.

Esta disposición de los países europeos y la política que llevaron a cabo en general para mantener el Antiguo Régimen se conoce como la Europa de la Restauración. La Santa Alianza, una coalición formada por Rusia, Austria y Prusia, era la encargada de mantener a raya el liberalismo, y tenían licencia para intervenir militarmente en aquellos países en los que estuviera en peligro la continuidad del absolutismo.

A pesar de ello, no pudieron evitar la difusión de las ideas liberales, que provocaron, entre otras, las revoluciones de 1830 o las revoluciones de 1848.

Lo que sí se consiguió fue el buscado equilibrio de poder. La paz y las fronteras establecidas en el Congreso de Viena prácticamente se mantuvieron así hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial.

 

Otros acontecimientos de la Edad Moderna

La Revolución Francesa
El Imperio Napoleónico