La baja Edad Media

La baja Edad Media comprende desde el siglo XII hasta el siglo XV. Es una época de continuos cambios que traslada la riqueza del campo a las ciudades y en la que aparece una nueva clase social, la burguesía.

Este artículo pertenece a la Edad Media

 

Es época de cambios

  • Revolución agrícola

Durante estos siglos se aplicaron innovaciones técnicas a la producción agrícola, como la rotación trienal del cultivo, el arado normando y el molino de agua, además del molino de viento. Estas mejoras en la agricultura permite una mejor alimentación y la posibilidad de acumular excedentes en las casas. Ya no hay que producir exclusivamente para el autoabastecimiento.

Estos excedentes animaron a los campesinos a comerciar con los vecinos de su aldea y con personas de otras aldeas. De este modo, poco a poco se desarrolló el comercio y surgieron nuevas ciudades como puntos de encuentro para el intercambio de bienes.

  • Aumento demográfico

Las mejoras en la producción agrícola permitieron que los campesinos tuvieran siempre los alimentos básicos, dejando atrás graves hambrunas. Además, su dieta era más completa ya que, gracias a los intercambios comerciales, podía disponer de alimentos más variados. La tasa de natalidad aumentó como síntoma de esta prosperidad.

Este aumento de la población animó a muchas personas sin trabajo a emigrar a las ciudades cercanas, donde tendrían más posibilidades de conseguir un trabajo y de mejorar sus condiciones de vida.

 

La burguesía: una nueva clase social

Todas esas personas que emigraron a las ciudades conformaron una nueva clase social, la burguesía. A ella pertenecían todas las personas que habían “escapado” del sistema feudal y de estar sometidos a un señor feudal.

A pesar de que algunos de ellos consiguieron amansar grandes fortunas gracias a su trabajo, seguían estando en el estamento no privilegiado, junto a los campesinos.

Las principales actividadades las que se dedicaban los burgueses eran el comercio, las finanzas y la artesanía.

El comercio

La mejora en la seguridad general de los caminos terrestre por Europa facilitó el aumento del comercio en esta época. En algunos puntos se celebraban ferias, que eran grandes mercados que duraban una o dos semanas, y que favorecían el intercambio comercial. Muchas de estas ferias posteriormente dieron lugar a nuevas ciudades, que se encargaron de seguir organizando estas ferias.

Hacia el final de la Edad Media adquirió mucha más importancia el comercio marítimo, donde destacaban dos rutas:

  • La ruta del Mediterráneo, cuyo punto de partida eran ciudades italianas como Florencia, Pisa o Milán. Estas ciudades comerciaban con el lejano Oriente para traer a Europa productos como joyas, seda, lino y diversas especias.
  • La ruta de la Hansa, se llama así porque la Hansa era una asociación de ciudades nórdicas que controlaba todo el comercio terrestre, fluvial y marítimo de esa zona. Fomentaron el comercio entre el sur de Europa y el norte.

La artesanía

Al contrario que la autosuficiencia que se vivía en el campo, los trabajadores de las ciudades no tenían tiempo para fabricarse su propia ropa, zapatos, utensilios de cocina…

La artesanía jugaba un papel fundamental y era muy necesaria. En las ciudades estas profesiones se organizaban en gremios, que eran asociaciones de artesanos de un mismo oficio. De este modo entre todos se ayudaban y se eliminaba la competencia entre ellos, pues el gremio decidía el precio de venta de los productos y el número de horas trabajadas cada día.

Los distintos oficios de artesanos se aprendían desde pequeño:

  • Se comenzaba como aprendiz, que solían ser niños. Trabajaban por aprender el oficio y vivían en la casa del maestro.
  • Unos años más tarde ya podían ser oficiales. Los oficiales trabajaban por un sueldo y podían tener su propia casa, pero no podían vender sus propios productos.
  • Con el tiempo, si el gremio lo aprobaba, el oficial podía pasar al rango de maestro y abrir su propio taller donde vender sus productos y contratar a otros oficiales y aprendices.

El taller también era la casa del maestro, donde vivía junto a su familia, los aprendices y en muchas ocasiones, los oficiales.

La actividad financiera

Se dedicaban al préstamo de dinero con interés y a cambiar monedas de los distintos reinos. Fue el germen de los bancos actuales.

 

El resurgimiento de las ciudades

Es la gran característica de la baja Edad Media. Las ciudades que existían vieron como su población aumentaba notablemente y aparecieron nuevas ciudades. Todo esto se debe a los cambios comentados anteriormente: la revolución agrícola, el crecimiento de la población y la gran actividad de la burguesía.

Durante el feudalismo, las pequeñas y pocas ciudades que existían estaban sometidas al noble que dominase ese territorio. Pero con el tiempo, los reyes iban concediendo fueros a las ciudades importantes, que les permitían a sus ciudadanos ser hombres libres. Así, la ciudad obtenía el autogobierno, representado en la figura del alcalde, que era elegido por la nobleza, la alta burguesía y los eclesiásticos de la ciudad.

Las nuevas ciudades solían aparecer al lado de ríos o del mar, en cruces de caminos o en lugares donde habitualmente se celebraba una feria. En general, las ciudades eran pequeñas. La mayoría de ellas tenía una población menor de 50.000 habitantes.

Las calles estaban repartidas por oficios, para que todo el gremio estuviera junto, por ejemplo, calle de los zapateros o calle de cuchilleros. Había una o dos plazas principales donde se celebraban mercados semanales, un ayuntamiento, una catedral y los palacios de la nobleza y la alta burguesía.

Estaban rodeadas por una muralla y el interior era laberíntico, de calles estrechas y casas de varios pisos. Las condiciones de vida eran pésimas, pues no existía sistemas de alcantarillado y los animales paseaban tranquilamente por las calles.

En cuanto a la cultura en las ciudades, cabe destacar la aparición de las primeras universidades, siempre administradas por religiosos.

 

El fortalecimiento de la monarquía

Tras el feudalismo, una época en la que el papel de los reyes era meramente teórico, comienza a aumentar su poder durante la baja Edad Media.

Ahora que las ciudades están floreciendo, la organización en feudos ya no es tan importante. Además, la gran implicación de la nobleza en las fallidas Cruzadas hace que los monarcas se puedan imponer ante los nobles y reclamar el poder político sobre su territorio a cambio de que ellos conserven sus privilegios sociales.

Por otra parte, la burguesía también quiero deshacerse de la dependencia de los nobles. Por ello, los reyes conceden a las ciudades los fueros a cambio de que los burgueses siempre apoyen la monarquía.

De este modo se cambia el poder descentralizado en manos de los señores feudales por un poder centralizado en la figura del monarca.

 

La crisis de la baja Edad Media

Al final de la baja Edad Media, durante los siglos XIV y XV hubo una época de crisis, debido a:

  • Una serie de malas cosechas, provocadas por un clima un poco más frío.
  • Las guerras, como la guerra de los cien años, que provocó de nuevo un sentimiento de inseguridad en Europa y redujo el comercio.
  • La peste negra, una terrible enfermedad que acabó con dos tercios de la población en tan solo dos años.

Como consecuencia se produjeron revueltas tanto en el campo como en la ciudad. En los feudos los campesinos protestaron contra los cada vez más abusivos impuestos que debían pagarle al señor feudal para que él pudiera seguir conservando su riqueza. Y en la ciudad los habitantes más pobres se rebelaron contra los ciudadanos más ricos, que no se vieron afectados por la crisis.

En general, todas estas revueltas fueron apagadas de forma violenta por los soldados del rey, provocando más muertes y agravando la situación.

 

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